jueves, 17 de mayo de 2012

ARMAS CHINAS - III



ARMAS DE GUERRA ANTIGUAS
2ª PARTE

      Las armas de guerra antiguas, lo mismo que las modernas, cuentan con diversas divisiones. Existen las armas largas, las cortas, las dobles, las flexibles y las arrojadizas, y todas ellas se pueden dividir, a su vez, en tradicionales y no convencionales.
Dentro de las armas largas hemos visto anteriormente la pica “Ge”, la lanza “Qiang”, la fusión de ambas “Ji” (el “Ge” y el “Ji” llamadas “armas de fuste” al estar enfocadas para desmontar a las caballerías), así como el “Guan Dao”, el “Pu Dao” y la  primera arma larga por excelencia, la más básica y más utilizada: me estoy refiriendo al “Gun” o Bastón Largo.
En el manejo de este bastón existen dos diferencias muy notorias, ambas dependiendo del tipo de bastón que se utilice, ya que se puede utilizar el del norte o el del sur.
¿En qué consisten esas dos diferencias entre ellos?
Veámoslas a continuación:
El bastón del norte o Chan Gun (también llamado “Gunshu”) es una vara muy flexible de aproximadamente 180 cm. y con un diámetro en su parte trasera de entre 30 y 35 mm., mientras que en su punta (el principio de su parte adelantada) mide aproximadamente entre 10 y 15 mm. por lo que se trata ce un tronco de cono alargado, con su parte más estrecha al frente que es con la que habitualmente se golpea (con el lateral de ese frente o en forma de picotazos con la punta) mientras la parte de atrás, más gruesa, se abarca perfectamente con la mano atrasada, que es la que imprime una serie de movimientos en círculo, ascendentes y descendentes en los bloqueos, así como la que impulsa la punta hacia delante con velocidad y potencia para los picotazos. La parte más gruesa de la vara también puede golpear frontalmente, describiendo círculos, dejando resbalar la mano a través de su superficie y siendo impulsado el golpe con la otra mano.
Esta circunstancia se da las raras veces en que el enemigo consigue reducir el intervalo, colocándose en una distancia media o corta.
El bastón del sur o “Nan Gun”, consiste en una vara cilíndrica de un diámetro aproximado que oscila entre los 35 ó 40 mm., teniendo una longitud que casi siempre sobrepasa los 200 cm. Al ser toda ella del mismo grosor es indiferente el extremo con el que se golpee ya que puede hacerse indistintamente por los dos, por lo que parte del entrenamiento consiste en dominar los deslizamientos de las manos sobre su superficie, para impulsar con potencia los extremos hacia arriba, hacia abajo, o a la derecha o izquierda según convenga.
La segunda diferencia importante en el manejo entre los bastones del norte y del sur es la siguiente:
El Chan Gun se mueve describiendo movimientos circulares a gran velocidad, con lo que la inercia que desarrolla es muy grande y gracias a eso consigue golpes muy potentes; otras veces la inercia la consigue, muy aumentada, con giros del cuerpo o mediante saltos, de las dos formas arrastrando el bastón, con lo que la inercia del giro del cuerpo se suma a la inercia del giro del bastón, o en el salto, en que se lleva el bastón hacia atrás, por encima de la cabeza, sumándose el impulso de los brazos, cuando golpea, al impulso del cuerpo que cae y que, para aumentarlo, se baja hasta casi llegar al suelo.
Para conseguir esos movimientos y esa inercia, las manos se manejan relajadas y flexibles, separándose del cuerpo cuando es necesario para impulsar el bastón en sus giros y sumándose a la longitud del arma cuando conviene. De esta forma se consigue un amplio alcance de los golpes llegando a distancias muy largas, lo que permite mantener a distancia al o los adversarios.
El Nan Gun se mueve utilizando la fuerza de los brazos, de las piernas y, de forma principal, de la cadera. Aunque también se efectúan giros con él, casi siempre son movimientos defensivos que cubren nuestro frente y los costados, evitando las entradas por esos lugares. Mientras en el Chan Gun los ataques se realizan principalmente de costado en el Nan Gun predominan los frontales.
El cuerpo, cuando golpea y como se ha dicho al principio empieza a impulsar el golpe a través de las fuertes y potentes piernas, finaliza con un giro de cadera cuyo empuje se suma al movimiento de los brazos y, finalmente, de las muñecas, consiguiendo un mazazo brutal con la punta del bastón.
Una característica del Nan Gun es que, muy a menudo, (casi siempre) mientras la mano adelantada dirige el golpe, la atrasada se pega a la cadera y se queda anclada ahí mientras se desarrolla el golpe, como si intentara aprovechar hasta el último extremo el impulso de esa articulación: la cadera. Esa particularidad se puede percibir claramente en un golpe ascendente: mientras con el Chan Gun aprovechan la inercia de los giros para golpear hacia arriba, en el Nan Gun ese golpe se realiza de atrás hacia delante, dirigiendo el bastón con el brazo y terminando con el impulso de la muñeca, a la vez que se mete la cadera en el último momento. Casi siempre los golpes del Nan Gun son más cortos y secos que los del Chan Gun, por lo que el alcance se reduce al utilizar los dos extremos.
En “LAS ARMAS CHINAS – II”, se habla de algunas armas largas (Qiang, Ge, Ji, Guan Dao y Pu Dao) y de algunas cortas (Jian, Dao y Da Dao) pero aún quedan bastantes más de las dos clases y de algunos otros apartados, pero para que esta entrada no se haga eterna, colocaré imágenes de las que he podido conseguir, respetando dichos apartados para que puedan identificarlos en el futuro, aunque antes he de hacer una especificación con relación al manejo de la espada y el sable:
El manejo de la primera es vivaz, grácil y dinámico y tiene dos movimientos muy característicos, “El coletazo” donde se eleva la punta desde abajo para atacar la axila o la muñeca del enemigo y la “Puntilla”, donde el arma se baja en un movimiento seco, con un giro descendente de muñeca y clava la punta en el hombro o la muñeca, siendo muy útil para desarmar al enemigo.
El sable también cuenta con un movimiento particular: “La envoltura de la cabeza”. Se llama así porque gira alrededor del cuello, de derecha o izquierda o viceversa, siendo un movimiento tanto defensivo como ofensivo.
Se dice que el poder del sable se domina con la fuerza y la templanza de la espada con la técnica. Antiguamente que todo el mundo llevaba armas, una espada en el cinto indicaba que su portador era un experto espadachín, siendo respetado por ello.
Paso ahora a exponer algunas armas:
ARMAS CORTAS DE GUERRA







        Hasta aquí hemos llegado con las Jian reales o de guerra y aunque he intentado ponerles nombres a todas, me ha resultado imposible encontrar a quienes pertenecían, pues hay que saber que en la antigüedad los guerreros primogénitos heredaban las armas de los padres, que se transmitía de generación en generación, a través, siempre, de los primogénitos. Estamos hablando de Armas de Familia, con una historia importante.
         Si alguien decidía ser militar (en las casas importantes, con una historia dilatada de batallas y guerras casi todos los hijos varones escogían esa carrera) y no podía heredar el Arma de la Familia y por lo tanto no heredar la notoriedad que el arma, en sí, confería a su propietario, como podría ser el caso de todos los varones a excepción del primogénito de cada familia, cada uno debía hacerse con un arma propia, por lo que se dirigía al fabricante de espadas de más reputación dentro de su territorio (a veces, al tener conocimiento de grandes maestros armeros de otros territorios, exponían su vida para ir a buscar una espada de ese gran maestro) y encargaban un arma propia, que sería única e irrepetible, dedicándole un tiempo importante al entrenamiento pues debía conseguir que fuese parte integrante de él, con la idea de hacerla memorable a través de grandes gestas guerreras, para conseguir notoriedad y fama y poder pasársela a su primogénito en su momento, por ello la gran mayoría de las espadas pertenecieron en su día a un famoso general, emperador o noble.
          Después de ver las espadas Jian, echémosle un vistazo a algunos tipos de Dao existentes.
         En la siguiente imagen se pueden ver los más característicos que, más tarde, evolucionarían a otros modelos, a excepción del “Yao Dao”, “Sable de talle del período Ming” que no varió. Simplemente desapareció con el tiempo al ser sustituido por otros sables.


Podemos ver en primer lugar el “Liu Ye Dao” o “Sable de Hoja de Sauce”, donde se observan las características básicas de los sables más conocidos que han llegado hasta nuestros días. Después del Yao Dao, cuya imagen podemos ver y del que ya se ha hablado, aparece el “Zhan Mah Dao” o “Sable de Hoja Sencilla”, también llamado “Sable taja caballos” que es en realidad la traducción del nombre. Finalmente podemos observar el “Yan Ling Dao” de la dinastía Song.




          Este sable, el “Zhan Mah Dao” del que ya hemos hablado, es muy particular pues de él surgió la Katana japonesa y los complementos de ella, el sable corto o Wakizashi y el puñal o Tanto.



DIFERENTES SABLES (DAO)








        La dinastía Song fue una dinastía gobernante en China entre los años 960 y 1.279, que fue posterior al período de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos, siendo sucedida por la Dinastía Yuan. La Dinastía Song se divide en dos períodos distintos: El Song del Norte y el Song del Sur. Durante el Song del Norte (960-1.127) la capital Song estuvo en la ciudad del norte Bianjing (actualmente Kaifeng) y la dinastía controlaba la mayor parte del interior de China. El Song del Sur (1.127-1.279) hace referencia al período tras el cual los Song perdieron el control del norte de China frente a la Dinastía Jin. Durante este intervalo la corte Song se retiró al sur del río Yangtze y estableció su capital en Lin´an (actualmente Hangzhou).
       En este sable se observa el cuerpo recto y el ensanchamiento del primer tercio (lugar por donde se estoca, se raja y se corta) utilizándose el cuerpo recto para bloquear los ataques enemigos. En el ensanchamiento de este primer tercio, vemos como para conseguirlo hubo que incrementar las dimensiones con una especie de punta. Con posterioridad y cuando la Dinastía Song se estableció en el sur, se modificó el arma inicial (Yan Ling Dao) para ampliar sus posibilidades en varios frentes: Se le dio la misma anchura en toda la longitud de su hoja, manteniendo su curvatura frontal; se le amplió la longitud de la empuñadura para permitir utilizar las dos manos, si se hacía necesario y se le añadió un aro al final, al igual que el Da Dao o Sable de Verdugo, para asegurarse que las manos no resbalarían al topar con el aro; por último se le añadió una guarda en forma de “S”, la de abajo que coincide con los dedos, sube hacia ellos para protegerlos, mientras la parte opuesta baja en dirección hacia la punta, con la intención de que se introduzca el dedo pulgar y permita que el arma bascule sobre él, de esa forma podremos pegar la hoja al antebrazo y utilizar el arma para bloquear o utilizarla desde esa posición para atacar rajando en zig-zag. Si piensan en la definición que he hecho de las modificaciones realizadas al arma original, me imagino que se habrán dado cuenta de la similitud, casi exacta de otro sable, de hecho casi ha reflejado exactamente dicha arma y que estoy seguro que les vendrá a la cabeza. Me estoy refiriendo al Nan Dao más moderno, también llamado Sable del Sur.



OTRAS ARMAS CORTAS





ARMAS CORTAS DOBLES















DIVERSAS ARMAS



Como no quiero ponerme pesado, finalizo aquí esta entrada, dejando las dos partes que faltan: LAS ARMAS NO CONVENCIONALES y LAS ARMAS MODERNAS para una nueva entrada.


Hasta entonces un fuerte abrazo.


jueves, 10 de mayo de 2012

ARMAS CHINAS - II




ARMAS DE GUERRA ANTIGUAS

Allá por el II Milenio a. C., en la Edad de Bronce china, tienen su origen las espadas (Jian). La metalurgia de este país se encontraba más desarrollada que en el resto del mundo. Su trabajo del bronce (aleación de cobre y estaño), de una técnica superior a la del resto de países, dio origen durante el siglo XVII a. C. a una forja laminada “bimetálica” de hierro y bronce, lo que otorgaba a sus espadas (y más tarde a sus sables) dos características: flexibilidad en su vena central y dureza en sus filos cortantes, siendo todo el conjunto de una alta dureza, añadiendo, incluso, un baño (óxido de cromo) como acabado, para darle una capa antioxidante. Dado que las espadas eran más costosas de fabricar y además requerían una mayor técnica (esgrima) para su manejo y dominio, no es de extrañar que las tropas montadas y de a pie, ante la popularización del sable (Dao) sobre el siglo III a. C., lo prefiriesen para combatir, pues sus cortes de tajo eran capaces de decapitar a un enemigo y sus formas de ataque: estocar, rajar y cortar le daban una utilidad más amplia que las de las espadas, mientras su manejo era menos complicado. Así pues, la espada Jian dejó de emplearse mayoritariamente a favor del sable Dao, con sus múltiples variantes (años más tarde, de una de estas variantes saldría la Katana japonesa y sus hermanos menores: el Wakizashi y el Tanto), quedando la espada como arma aristocrática para emperadores y nobles.
Durante la época de los Reinos Combatientes, tanto la infantería como la caballería iban armados con “Ge” y “Qiang” indistintamente. Con la lanza (Qiang), dada su gran versatilidad, lo mismo podían combatir contra soldados a pie o a caballo, mientra el Ge, al tener una hoja en ángulo, se utilizaba indistintamente para lancear a jinetes o infantes con la punta de su ángulo bien afilado o cortar las cabezas de los jinetes si quien la manejaba iba a caballo; los soldados de la infantería la usaban para lo mismo, lancear y cortar las cabezas o las extremidades de sus enemigos, usándolas, también, para cortar las patas de los caballos y echar a sus jinetes a tierra.
Alguien observó ambas armas y decidió crear otra diferente que fuese una fusión de las dos. De esa forma nació el “Ji”, consistente en un “Ge” al que se le había agregado una punta de lanza (algunos tenían dos hojas paralelas en ángulo de 100º con el asta y la punta), consiguiendo un arma letal de una gran movilidad y utilizable por los soldados de a pie y la caballería. La hoja u hojas laterales unidas a la punta frontal la hacían formidable como arma, pues además podía decapitar al enemigo o cortar sus extremidades anulando al contrincante e, incluso, arrebatar el arma enemiga usando las dos cuchillas paralelas.
Existe otra potente y mortífera arma, cuyo uso ha sido, además del apropiado como arma, que es el de utilizarlo para exterminar enemigos, para cortar las patas de los caballos, pues dada su envergadura, su masa y su ancha hoja, podía conseguir eso y más; pero antes, sabiendo que se creó otra parecida, aunque con algunas características que las diferenciaban y que algunos no conocen, pasaré a describir la creación de ésta y su evolución, pasando, a continuación, a explicar la segunda y sus diferencias con la primera, que me imagino que ya habréis descubierto cuál es: el potente y terrorífico Guan Dao o Kwan Tao.
En todas partes y en todos los tiempos ha habido que ejecutar a alguien. Unas veces por ser unos desalmados y otras sin razón (probablemente estos sean los que tienen el porcentaje más elevado); también en cada lugar y en cada tiempo las formas de ajusticiar a algún reo han sido de lo más variable, a menudo procurando que el desenlace fuera rápido (la guillotina francesa o el fusilamiento en muchos países, a partir de que surgiesen las armas de fuego) y otras buscando precisamente su lentitud, para escarmiento y temor del resto (el garrote vil español) pasando, cómo no, por el ahorcamiento, que podía ser rápido o lento según la experiencia del verdugo o el odio que se le llegase a tener al reo por sus crímenes; pero la inmensa mayoría de las veces, sobre todo en la antigüedad, se utilizaba la separación de la cabeza del tronco (cortar la cabeza del condenado). En China, sobre el siglo III a. C., se desarrolló un arma para esos menesteres, ya que la espada (Jian) no tenía la masa suficiente para conseguir una decapitación completa, limpia y rápida, de un tajo y el sable (Dao), aunque con una masa (y por lo tanto con un peso) mayor, había veces que no podía conseguirlo al tener que ser manejado con una sola mano (si bien existía algún modelo de sable que estaba preparado para poder ser manejado con las dos manos), por lo que, repito,  se creó un arma para ese exclusivo cometido a la que se le dio el nombre de Da Dao o Sable de verdugo. Su hoja, ancha y ligeramente curvada, era la apropiada para ese uso. El acompañamiento de una empuñadura con una longitud especialmente constituida para las dos manos y que terminaba en un aro cuya misión era la del apoyo de la mano atrasada, evitando que resbalara y asegurando un golpe certero y preciso, la hizo idónea para cortar cabezas de un solo tajo.
Posteriormente se construyó un modelo con la empuñadura de una mayor longitud y que se utilizaba como un sable largo o una pequeña pica. Precisamente, esta modificación al Da Dao dio origen al arma de la que vamos a tratar: el Pu Dao.
Del Pu Dao hay que hablar poco ya que se trata de un Da Dao cuya empuñadura se ha alargado hasta una longitud de 130 cm., lo que permite u obliga a que la palabra empuñadura se convierta en mástil, a la vez que pasa de arma corta a arma larga, manteniendo la anilla del final. El grosor de su mástil es de 30 mm. y su longitud de 130 cm., más los 10 cm. de la anilla, sumados a los 60 cm. de su hoja nos da una longitud total de 200 cm. (Dos metros).
Y como lo prometido es deuda, hablemos seguidamente de esa antedicha arma, potente y terrorífica que es el Guan Dao, comparándola con lo que puede llamarse “su hija menor”.
Según la leyenda, el Kwan Tao (Guan Dao) fue inventado por el famoso general Guan Yu. Aunque históricamente no haya pruebas concluyentes de ello, se la llamaba “La hoja de Guan”. Se dice que para demostrar su fuerza, creó un arma pesada (unos 40 Kg.) compuesta por un mango metálico de 37 mm. de grosor y una longitud de 160 cm., al que se le unió, en su parte atrasada, una punta de lanza maciza, cónica o piramidal, de 10 cm. (con 4 aristas bien definidas éstas últimas) que se utilizaba para pinchar, traspasando las corazas enemigas gracias a su gran masa o para golpear sus cabezas aplastándolas o hendiéndolas con sus aristas. Esta punta iba engarzada al mástil por un encajamiento metálico de 10 cm. de longitud. En la parte frontal otra encajadura metálica, ésta de 20 cm., terminaba en un disco también metálico (cuya misión era detener la sangre para que no resbalara por el mástil y llegara a las manos de quien lo manejaba) de donde partía una hoja de 60 cm. de longitud, que se curvaba por su filo hasta terminar en una aguzada punta y que iba agrandándose desde su salida del disco, hasta alcanzar, por su parte más ancha, unos 12 cm. Por la parte trasera de la hoja, unas hendiduras curvadas daban paso a otra punta, también curvada, ideada para detener ataques de armas enemigas, enganchándolas y desarmándolos. El Guan Dao alcanzaba, muy bien, una longitud de 2 metros y medio (250 cm.). Aunque se ideó para los soldados a caballo, si estos eran desmontados o mataban a su caballo, muchas veces utilizaban el Guan Dao, además de para ensartar desde su posición en tierra a los enemigos a caballo que le atacaban, para cortar las patas de las monturas enemigas y así desmontar a sus jinetes, aunque hay más armas que se han utilizado para esa finalidad, como el arma del que hemos hablado antes, el Pu Dao, que además es el arma de donde los japoneses sacaron su “Naginata”, casi idéntica al Pu Dao pero sin terminar en su aro característico y teniendo la hoja más delgada. Como curiosidad podemos decir, que en Japón la Naginata es un arma casi exclusiva de las mujeres. El por qué, no lo sé. Tal vez al ser un arma tan ligera no estaba considerada como arma apropiada para un guerrero samurai.
     Tanto el Da Dao, como el Pu Dao y el Guan Dao, a veces, por la parte trasera de su hoja, podían venir adornados con 7 ó 9 anillas (casi siempre 9), estas anillas se encontraban en dichas armas con la misma finalidad que la Jian lleva borlas colgando, el Dao y las dagas dobles llevan pañuelos, e incluso el Guan Dao lleva crines coloreadas de rojo en la punta trasera de su hoja: trataban de desconcertar al enemigo y que se confundieran con los movimientos de las borlas, los pañuelos, las crines y los chasquidos de las anillas al golpear el acero de su hoja. Estos movimientos de pañuelos, borlas y crines, así como los chasquidos de las anillas, a menudo desestabilizaban al contrincante durante décimas de segundo, lo suficiente para aprovechar dicho desconcierto y entrar de una forma mortífera  a través de su guardia.
Creo que aunque no hayan terminado las ARMAS ANTIGUAS es preferible que continúe en otra entrada.
También pediría a quien pueda leer estas entradas, que me comunicaran cualquier error que pudiese tener o cualquier cosa que no corresponda, sobre todo cuando me meta con las armas no convencionales, pues no soy infalible ni creo que mis conocimientos puedan ser totalmente poseedores de la verdad, aunque lleve practicando e interesándome por las Artes Marciales en general y por las Artes Marciales chinas en particular más de cuarenta años.
Si cometo algún error o pongo algo que no proceda pido disculpas, también me gustaría que hiciesen y me enviasen las correcciones a los errores que pueda tener, pues yo también quiero aprender.
Gracias.
Como siempre pongo mi correo electrónico:
Un abrazo. Espero que os guste y que me lo digáis.